este blog fue inaugurado con un artículo dedicado a la Virgen de la Almudena. Los habitantes de esta ciudad gustan mucho las santas y, pese a que la de la Almudena es la patrona oficial, el pueblo tiene a su propia patrona popular, la Virgen de la Paloma, y su patrona de reserva, cuyo día -hoy- es fiesta en la capital siempre que la Almudena caiga en domingo.
María Toribia, que así se llamaba la chica, era de Guadalajara, pero vivió en el municipio madrileño de Torrelaguna. Su condición de santa le viene por parte de marido -se casó con San Isidro- y por al menos dos milagros: cruzar el Jarama andando sobre su capa (seguro que no cubría mucho) y salvar a su hijo de una muerte segura cuando este cayó a un pozo rezando y rezando hasta que el agua desbordó el brocal.
Además, un taxista (fuente fiable donde las haya) me contó un día que se comenta que María era un poco, cómo decirlo, fresca con el género opuesto, y que al marido lo de santo le viene por los milagros, pero también por aguantar unos poquitos cuernos. Pero San Isidro creyó que era inocente de pegársela con otros tras verla cruzar las aguas del Jarama, así que todos contentos.
En otra ocasión me contaron que otro de los milagros consistía en que, habitualmente, la santa y su marido preparaban comida para los pobres con lo que sacaban de la huerta, y que el puchero en el que lo cocinaban todo siempre rebosaba milagrosamente, aunque hubieran dado de comer a todos los desfavorecidos de Madrid.
→ ¡Quiero verla!
Si queréis saber cómo era la santa, físicamente hablando, sólo tenéis que pasaros por el puente de Toledo. A un lado está ella con su hijo (sí, el descabezado). En el otro se encuentra el marido, retratado junto a un pozo. En la iglesia de su esposo, San Isidro, también aparece junto a él en la fachada.
→ El detalle friki
Hace un tiempo pensaba que el apodo de la Cabeza le venía a Santa María por haber nacido en esa calle de Lavapiés, pero resulta que no. Por lovisto, la Iglesia conservó como reliquia la cabeza de la Santa, que solían sacar en procesión. Qué grima.
Puente de Toledo
el 9 de septiembre es su festividad